El hombre que dividió su hogar

Texto base: 1 Reyes 12: 13 al 15

Nuestros sentimientos negativos nos pueden llevar a tomar malas decisiones arruinando nuestra vida familiar, personal y espiritual

  1. La casa en conflicto. Roboam heredo los problemas de su padre, los cuales implicaban conflictos grandes e importantes que necesitaban ser resueltos con determinación y guía de Dios. Roboam cometió el error de no consultar a Dios ante los conflictos que se le venían. El cristiano muchas veces busca solucionar sus problemas por si mismo, sin consultar a Dios, a quien tiene en último lugar y como último recurso, un hogar cristiano entra en conflicto cuando los integrantes del mismo caen en el sutil error de hacer a Dios a un lado, una iglesia se divide cuando Jesucristo deja de ser el eje sobre el que giran sus integrantes. Roboam fue y consulto con sus conocidos, de los cuales obtuvo dos consejos:

    • El buen consejo. Los ancianos conocían mejor el reino que él, muy posiblemente ellos habían aprendido de los errores de Salomón y estaban dispuestos a apoyar al nuevo rey a restablecer el reino, pero a Roboam no le pareció bien este consejo porque su orgullo y terquedad le indicaban lo contrario. ¿Cuántas veces su orgullo y terquedad han causado que preste oídos sordos a los buenos consejos de sus familiares, amigos y autoridades?
    • El mal consejo. Los amigos de Roboam eran personas acostumbradas a obtener lo que querían, eran príncipes e hijos de nobles, no entendían el problema de la gente y probablemente ni les interesaba, solo le dijeron a Roboam lo que él quería oír y por supuesto lo que les convenía para ganarse el favor del nuevo rey.
  2. La mala decisión. Por supuesto, Roboam tomó una mala decisión, basada en sus deseos y sentimientos. Empujado por el orgullo no se dio cuenta hasta que fue tarde, que su error le costo más de la mitad del reino y fue el inicio del decaimiento moral, espiritual, económico y militar de su país. Cuando tomamos decisiones basadas sólo en nuestros deseos y sentimientos generalmente cometemos errores muy graves que a veces son difíciles de reparar, como cristianos, muchas veces ello nos lleva a manchar de forma casi permanente nuestro testimonio frente a los demás, dividiendo a nuestra familia, nuestros bienes (1 Reyes 14: 25, 26), separando a las iglesias, deteriorando nuestra persona y más importante, nuestra relación con Dios (1 Reyes 14:22).
  3. ¿Qué es lo correcto? Poner nuestras emociones y sentimientos en las manos de Dios, eso significa una entrega voluntaria y de labios de aquellas partes de nuestra personalidad que sabemos que están mal, segundo hacer de lado el orgullo y estar dispuestos a escuchar consejos y ser amonestados cuando fallemos y tercero pensar en las consecuencias que nuestros actos pueden traer negativamente hacia nuestros testimonio, nuestra vida, nuestra familia y nuestra relación con Dios.

3 pensamientos en “El hombre que dividió su hogar

  1. DIOS LE BENDIGA HE LEIDO ALGUNAS DE SUS REFLEXIONES Y CREO QUE ES ALGO BUENO PARA LOS QUE TENEMOS HAMBRE Y SED DE LA PALABRA DE DIOS, ADELANTE CON BUEN ANIMO QUE VIENE LA RECOMPENSA MUCHAS GRACIAS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s