El consuelo que viene de Dios

Isaías 51: 12 y 13

12. Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno?

13 Y ya te has olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos y fundó la tierra; y todo el día temiste continuamente del furor del que aflige, cuando se disponía para destruir. ¿Pero en dónde está el furor del que aflige?

 

1. Yo, yo soy vuestro consolador

  • El señor empieza, recordándonos primero, quien es él. Muchos cristianos hoy en día, pierden este enfoque acerca de la naturaleza de Dios y buscan consuelo en otras fuentes.
  • Por supuesto que al ser nuestro consolador, tenemos un consejero dispuesto a ayudarnos y escucharnos las 24 horas del día.

 2. ¿Quién eres tú?

  • ¿Quién eres tú? ¿Te lo has preguntado alguna vez? Job decía “¿Porqué se da vida al hombre?” (Job 3:23)
  • Las vicisitudes de la vida hacen que el hombre pierda su identidad.
  • Hay ocasiones en que uno mismo se ha preguntado “¿quién soy yo?” la misma palabra de Dios nos hace está pregunta (Salmos 144:3)
  • El siguiente versículo (Salmos 144:4) nos responde, “el hombre es semejante a la vanidad”, dando a entender la brevedad de nuestra vida.

 3. Te has olvidado de Jehová tu hacedor

  • El señor reclama a su pueblo, “Y te has olvidado de Jehová tu hacedor” es un justo reclamo de parte del señor hacía su pueblo, porque había dejado de orar y confiar en él.
  • ¿Cómo reaccionas ante la adversidad? Cuándo inicias un nuevo negocio, ¿lo pones en las manos de Dios? ¿Hablas con él por la mañana? ¿Antes de dormirte? ¿hablas con él, solo por el gusto de hacerlo? ¿apartas un tiempo para estar en su presencia?

 4. ¿Dónde está tu aflicción?

  • Entonces, si Dios es tu consolador, ¿porqué sigues en temor? el Señor termina con está última pregunta ¿Pero en dónde está el furor del que aflige? ¿por qué temes? ¿a quien temes?  ¿a ti mismo? ¿al pecado? ¿qué es lo que te aleja de Dios y te hace olvidarlo? ¿qué es lo que te hace no querer comprometerte? Hazte esta pregunta, ¿Por qué sigo en temor?
  • ¿No sería glorioso tener siempre el mismo pensamiento que el salmista? (Salmos 118:6), ¿acaso Dios no nos ha llamado a ser valientes (Josué 1:9) y nos recuerda que nada nos podrá hacer frente (Josué 1:5)?

Un pensamiento en “El consuelo que viene de Dios

  1. Saludos y que Dios te bendiga grandemente! Te felicito por tu blog. Espero poder ver mas posts con la misma calidad de estos. Adelante, debemos llenar la blogosfera y el cyber espacio con la Palabra de Dios y su mensaje de esperanza. Gracias por lo que haces.

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